El Hospital Néstor Kirchner celebró una nueva historia de superación con el alta de Beatriz del Carmen Medina, una paciente de 57 años oriunda de Aguilares que recibió un autotrasplante de médula ósea y se convirtió en la paciente número 12 en completar exitosamente este complejo tratamiento en la institución. Actualmente, una nueva paciente continúa su recuperación en el servicio, mientras el equipo se prepara para concretar próximamente otro procedimiento.
La emotiva jornada estuvo encabezada por el ministro de Salud Pública, Luis Medina Ruiz, acompañado por el subsecretario de Salud, Marcelo Montoya; la directora del hospital, Alejandra Vargas; la subdirectora, María Eugenia Balbo; autoridades sanitarias y los equipos que integran el Departamento de Hemato-Oncología y la Unidad de Trasplante.
Durante el acto, Medina Ruiz destacó que este tipo de logros reflejan el crecimiento sostenido de la salud pública tucumana y el compromiso de los equipos sanitarios con enfermedades de alta complejidad. “Hoy damos de alta a una paciente que atravesó una enfermedad oncológica severa, recibió un trasplante de médula ósea y regresa a su hogar sana, acompañada por su familia y con una nueva perspectiva de vida. Estos resultados nos llenan de satisfacción porque detrás de cada recuperación hay conocimiento, tecnología, inversión y, sobre todo, una enorme calidad humana”, expresó.
El ministro resaltó además que Tucumán cuenta con el único centro público de trasplante de médula ósea del norte argentino, desde Córdoba hacia el norte del país, una capacidad que permite brindar respuestas a pacientes que anteriormente debían trasladarse grandes distancias para acceder a estos tratamientos. “Estamos alcanzando cifras que igualan e incluso superan las del año pasado. Ya llevamos 13 pacientes trasplantados y seguimos avanzando porque existe una decisión firme del gobernador Osvaldo Jaldo de invertir en salud y acercar respuestas concretas a la comunidad”, afirmó.
La directora del Hospital Néstor Kirchner, Alejandra Vargas, señaló que cada alta representa una enorme alegría para toda la institución. “Es un orgullo poder ofrecer una solución a pacientes que atraviesan situaciones complejas. Beatriz cumplió satisfactoriamente todo su proceso de recuperación y hoy puede volver a su hogar después de haber transitado una etapa muy importante de su tratamiento”, manifestó.
En la misma línea, la subdirectora María Eugenia Balbo destacó que cada trasplante es el resultado del esfuerzo articulado de numerosos sectores. “Detrás de este logro hay médicos, enfermeros, bioquímicos, personal administrativo, equipos de traslado y muchos trabajadores que aportan para que cada paciente tenga una nueva oportunidad. Es un trabajo colectivo que se construye todos los días”, sostuvo.
Para la doctora Flavia Figueroa, jefa del Departamento de Hemato-Oncología y de la Unidad de Trasplante de Células Progenitoras Hematopoyéticas, cada recuperación tiene un significado especial. “Detrás de cada alta existe una historia de lucha, esfuerzo y esperanza. Poder realizar estos procedimientos en Tucumán representa un avance enorme para los pacientes y sus familias. Este proyecto es posible gracias al compromiso de un equipo multidisciplinario que trabaja con una dedicación extraordinaria”, indicó.
Por su parte, la doctora María Pagani, jefa de la Unidad de Trasplante, explicó que Beatriz llegó derivada desde el Hospital Padilla con diagnóstico de mieloma múltiple y que el trasplante formó parte fundamental de su tratamiento. “La paciente evolucionó favorablemente durante toda su internación y continuará con controles estrictos para consolidar los resultados obtenidos. Este alta representa un paso muy importante dentro de su proceso terapéutico”, detalló.
Sin embargo, el momento más conmovedor de la jornada llegó con el testimonio de la propia paciente, quien compartió el difícil camino recorrido desde que fue diagnosticada. “Estuve parapléjica durante más de un año. Al principio fue muy duro porque dependía de otras personas para todo. Pero siempre les decía a mi esposo y a mis hijos que me iba a levantar de esa cama y que iba a volver a caminar”, recordó emocionada.
Con perseverancia, rehabilitación y tratamiento, Beatriz comenzó a recuperar movilidad hasta lograr ponerse nuevamente de pie. “De a poquito empecé a mover los dedos, después a caminar y a recuperar mi vida. Nunca perdí la esperanza. Hoy puedo decir que estoy muy feliz”, relató.
Al recordar su paso por el Hospital Néstor Kirchner, destacó especialmente el acompañamiento recibido durante el período de aislamiento que exige el trasplante. “Desde el primer día me hicieron sentir muy bien. No solamente recibí atención médica; recibí cariño, respeto y contención. Todo el amor que uno pueda imaginar. Para mí son una familia más”, expresó.
Con lágrimas en los ojos, agradeció a cada integrante del equipo de salud que la acompañó durante su recuperación. “No existen palabras para agradecer tanto. Médicos, enfermeros, personal de todos los sectores, siempre tuvieron una palabra de aliento y una sonrisa. Nunca me sentí sola. La contención que brindan es infinita”, afirmó.
Antes de regresar a Aguilares junto a su familia, Beatriz compartió cuál es su mayor anhelo para esta nueva etapa. “Quiero volver a trabajar, disfrutar de mis hijos y seguir adelante. Ellos son el pilar de mi vida. Hoy siento que tengo una nueva oportunidad y se la debo en gran parte a este equipo maravilloso que nunca dejó de acompañarme”.
Este nuevo alta representa un paso más en el fortalecimiento de una política sanitaria que apuesta por la innovación, la equidad y el acceso a tratamientos de alta complejidad dentro del sistema público. Bajo la conducción del ministro Luis Medina Ruiz y siguiendo los lineamientos del gobernador Osvaldo Jaldo, Tucumán continúa consolidando servicios especializados que transforman historias de enfermedad en historias de recuperación y esperanza.