La victoria de Suecia 5-1 sobre Túnez en el Grupo F del Mundial provocó sentimientos encontrados en el centrocampista Yasin Ayari, quien marcó dos magníficos goles contra el país donde nació su padre.
El padre de Ayari, Azzouz, había contado previamente a medios suecos que su hijo rechazó jugar con Túnez en el Mundial 2022, esperando su momento, que llegó cuatro años después al marcar dos golazos en su debut mundialista.
"Fue muy emotivo jugar contra Túnez, país al que le tengo mucho cariño. Como todos saben, mi padre es de allí, he pasado muchos veranos allí, tengo mucha familia allí, pero ahora juego para Suecia y tengo que dar lo mejor de mí", dijo Ayari. "Fue un partido muy especial para mí".
Ayari marcó un golazo en el minuto siete y celebró con discreción, pero no se contuvo cuando anotó un segundo tanto en el tiempo de descuento. "Eso fue la gota que derramó el vaso, entonces pude relajarme un poco. No todos los días se marcan dos goles en un Mundial", afirmó.
El joven de 22 años podría haber elegido Túnez, pero su padre dijo que Yasin insistió en jugar para Suecia. "Quiero que juegue para Suecia, debe sentir que está devolviendo algo al país que realmente lo cuidó", declaró Azzouz al periódico sueco Aftonbladet.
La familia Ayari está arraigada en el fútbol de Estocolmo: Yasin y su hermano Taha comenzaron en el AIK, y su madre Amina trabaja en el Strawberry Arena. La victoria coloca a Suecia en lo más alto del grupo antes de enfrentar a Países Bajos. "Nos centramos en nosotros mismos... ahora toca centrarse en el próximo partido", apuntó Ayari.