Se reabre la paritaria de los choferes de la Unión Tranviaria Automotor (UTA) y el Gobierno anticipa un mes de conflictividad con el gremio que representa a quienes manejan las líneas de colectivos de la zona metropolitana. Este martes a las 12 del mediodía, las partes se reunirán en la secretaría de Trabajo.
La tensión viene escalando por lo bajo, hace una semana el sindicato alertó por el fin de la tregua pactada en enero en el último acuerdo de aumento salarial. Reclamaron una recomposición que desde mayo se encuentra paralizada. Cuando mañana los empresarios y los representantes de los trabajadores se encuentren no habrá acuerdo. La propuesta de aumento será de 0% frente al incremento en línea a la inflación acumulada en el segundo trimestre del año que solicitan los trabajadores.
En la previa al inicio de las discusiones, el secretario de transporte, Mariano Plencovich, recibió a las empresas de colectivos para acordar los pasos a seguir. El pedido fue dilatar el conflicto y llevarlo hasta el punto máximo y así ganar un mes de tiempo por lo menos. “No vamos a intervenir hasta la última instancia. No tenemos apuro en absoluto”, le transmitieron las autoridades a los empresarios a cargo de la negociacion.
Un aumento salarial implica para el gobierno de Javier Milei subir el precio del pasaje o ampliar los subsidios. El Ministro de Economía Luis Caputo es reticente a ambas por el efecto inflacionario de la primera y el impacto en el déficit fiscal de la segunda opción, por eso apela a dilatar el conflicto hasta que sea insostenible.
En Transporte se hizo ante las empresas este cálculo: hay entre 5 y 6 convocatorias distintas de las partes, ante la falta de acuerdo el gremio declara una medida de fuerza, la Secretaria de Trabajo dicta la conciliación obligatoria y después existen 15 días hábiles para que realmente se pueda evaluar un incremento salarial. De esta manera, el gobierno proyecta un mes de escalada de conflicto que tendrá en vilo a los pasajeros de colectivos que toleró hace dos meses el recorte de frecuencias.
“Nosotros desde el sector empresario podemos ofertar o proponer aumento en base a los fondos de más que tengamos. Si no hay guita de más, que es lo que viene pasando hace años, no podemos ofrecer lo que no se tiene”, resume uno de los asistentes a las audiencias en Transporte y Trabajo.
El salario básico de los choferes está en $1.574.000 desde abril, tras aumentos graduales que sumaron 4% en tres tramos. “De acá a mediados de julio van a ser fuego de artificio ellos piden nosotros no tenemos qué ofrecer”, reconoce un intermediario entre los empleados y el Gobierno. En paralelo, Transporte avanza con un cambio total del sistema de subsidios y del entramado de colectivos con posibles modificaciones en recorridos y trayectos.