La economía santacruceña atraviesa una crisis que no encuentra su piso y el gobernador Claudio Vidal no brinda respuestas. El Índice Provincial de Actividad Económica (IPAE), elaborado por la Federación Económica de Santa Cruz (FESC), registró en mayo una caída interanual del 6,1%, mientras que en la comparación con abril mostró una retracción del 3,7%.
De esta manera, la actividad acumula una baja del 8,9% en lo que va del año y mantiene once meses consecutivos sin registrar crecimiento interanual. Aunque el resultado de mayo representa una leve mejora frente al -8,8% de abril, el informe advierte que la contracción mensual se profundizó.
El relevamiento refleja una situación que atraviesa prácticamente todos los sectores económicos. De los cinco rubros analizados, solo uno mostró números positivos. Según detalló el medio Ahora Calafate, el resto registra caídas, afectado por la disminución del consumo, la pérdida del poder adquisitivo, la baja actividad turística y la incertidumbre económica.
Los últimos datos confirman que la provincia atraviesa una de sus etapas más complejas de los últimos años, con una caída sostenida de la actividad que impacta tanto en el comercio como en el turismo, uno de los principales motores económicos de localidades como El Calafate.
El turismo, jaqueado por la falta de vuelos
El sector de Servicios, que nuclea a la hotelería, el turismo y los servicios profesionales, es uno de los más golpeados por la recesión. En mayo sufrió una caída interanual del 9% (con una baja del 3,3% respecto al mes anterior) y ya acumula un preocupante retroceso del 12% en lo que va de 2026.
Desde la FESC señalaron que los operadores turísticos apuntan a un combo de tres factores: el impacto de la temporada baja, la erosión de los salarios y, fundamentalmente, la escasez de vuelos. El informe advierte que la falta de conectividad aérea se consolidó como un "condicionante estructural" que asfixia a destinos clave como El Calafate, limitando el arribo de visitantes y paralizando a toda la cadena comercial dependiente del sector.
Cambios de hábito: compras selectivas y caída en alimentos
La crisis se siente con fuerza en las góndolas. El rubro de Alimentos y Bebidas experimentó una baja del 7,4% interanual y acumula una contracción del 11,7% en los primeros cinco meses del año.
Los comerciantes santacruceños describen un panorama desalentador donde "no hay consumo". Según el relevamiento, las familias se volcaron a un esquema de subsistencia: redujeron drásticamente el volumen de sus compras, priorizan segundas marcas o promociones, y concentran el gasto únicamente en productos esenciales.
El desplome en farmacias y la construcción frenada
El dato más crítico del mes de mayo se lo llevó el sector de Farmacia y Perfumería, que se derrumbó un 10,3% interanual, acumulando una caída del 12,1% en el año. Los empresarios del sector explicaron que, si bien la llegada del frío y las enfermedades respiratorias estacionales impulsaron la venta de medicamentos con receta, la recaudación total naufragó debido al desplome total en las ventas de cosmética y perfumería.
Por su parte, el sector ligado a Ferreterías, Construcción, Bazar y Hogar registró una caída interanual del 4,8%. En este caso, el diagnóstico comercial coincide en que las familias decidieron postergar cualquier tipo de gasto o refacción vinculada a la vivienda para priorizar los gastos fijos del hogar.
Más empresas dicen estar peor
El estudio también relevó la percepción empresarial sobre la situación económica actual: el 51% de las empresas afirmó que su situación empeoró respecto de un año atrás, mientras que solo el 13,7% aseguró haber mejorado.
Pese al asfixiante panorama, las expectativas muestran un moderado optimismo. Casi el 60% cree que su situación será mejor dentro de un año. Sin embargo, ese optimismo todavía no se traduce en inversiones. El 47,1% considera que este no es un buen momento para invertir en su empresa.