Este martes, en el debut de la Selección argentina ante Argelia en el Mundial 2026, uno de los protagonistas será Luca Zidane, el hijo del histórico futbolista francés campeón del mundo, Zinedine Zidane, que tendrá la difícil misión de defender el arco del conjunto africano frente a Lionel Messi y los campeones del mundo.
La historia tiene una particularidad que la vuelve todavía más llamativa. Aunque nació en Francia, se formó en las selecciones juveniles de ese país y es hijo del máximo ídolo de los Bleus, Luca decidió representar a Argelia, la tierra de sus abuelos paternos.
La coincidencia con la carrera de su padre resulta inevitable. El 12 de julio de 1998, Zinedine Zidane lideró la histórica victoria 3-0 sobre Brasil que le dio a Francia su primer Mundial. Sin embargo, dos meses antes había recibido una alegría todavía más importante: el nacimiento de Luca, el segundo de sus cuatro hijos.
Ahora, casi tres décadas después, el apellido Zidane volverá a estar presente en una Copa del Mundo. Sin embargo, no será con la camiseta francesa.
La decisión del arquero estuvo vinculada tanto a una cuestión deportiva como emocional. Sus abuelos, Smaïl y Malika Zidane, abandonaron Argelia en 1962 durante la Guerra de Independencia y se instalaron en Francia. Esa historia familiar siempre estuvo presente en su vida y terminó siendo determinante cuando llegó el momento de elegir selección.
“Cuando pienso en Argelia, me viene directamente a la cabeza mi abuelo”, contó Luca en una entrevista con la revista Onze Mondial. “Tenemos una cultura argelina desde que éramos muy pequeños y fueron mis abuelos quienes nos transmitieron ese amor”.
El arquero, de 28 años, recorrió todo el camino de las selecciones juveniles francesas e incluso fue campeón de Europa Sub 17 en 2015. Sin embargo, en septiembre de 2025 optó por aceptar la convocatoria argelina y comenzar una nueva etapa internacional.
Formado en las inferiores del Real Madrid, Luca siguió los pasos de sus hermanos Enzo, Theo y Elyaz. Incluso llegó a debutar en el primer equipo durante la etapa en la que su padre dirigía al conjunto español. Sin embargo, la competencia entre jugadores lo llevó a buscar continuidad lejos del Santiago Bernabéu.
Tras pasos por Racing de Santander, Rayo Vallecano y Eibar, encontró estabilidad en Granada, donde recuperó protagonismo y logró ganarse un lugar en la consideración del entrenador Vladimir Petković.
Su lugar en su primera Copa del Mundo
Su presencia en el Mundial, incluso, estuvo en duda hasta hace pocas semanas. Durante un partido entre Granada y Almería sufrió una fractura de mandíbula y mentón tras un fuerte choque. El jugador se comprometió a acelerar la recuperación para llegar a la cita mundialista, sin embargo, deberá utilizar una máscara protectora especial durante el torneo.