El capitán de Noruega, Martin Odegaard, restó importancia a las preocupaciones sobre su condición física de cara al partido inaugural del Grupo I de la Copa del Mundo, que su equipo disputará el martes en Foxborough, Massachusetts. Será el primer encuentro de la selección noruega en una fase final desde 1998.
Con Erling Haaland como goleador y Odegaard dirigiendo el juego en el mediocampo, Noruega ha regresado a la élite del fútbol mundial. Sin embargo, una serie de lesiones a principios de año generó dudas sobre la salud del mediocampista, quien recientemente ganó la Premier League inglesa con el Arsenal.
"Me siento bien, no sé qué les preocupa tanto. Sí, he tenido algunos problemas, como saben, pero ahora me siento bien", declaró Odegaard el domingo a los periodistas.
Noruega, que se había perdido los últimos seis Mundiales, arrasó en su grupo de clasificación con ocho victorias en ocho partidos, superando a Italia e Israel, con 37 goles a favor y solo cinco en contra.
"Ahí es donde hemos marcado la pauta, después de lo que hemos hecho en la fase de clasificación. Estamos cambiando las expectativas, eso es bueno y no voy a decir que esté mal, ahora lo que importa es Irak", agregó Odegaard.
El entrenador de Noruega, Stale Solbakken, confirmó que tanto Odegaard como Haaland están en condiciones de jugar el debut ante Irak, y destacó el gran momento de Haaland.
"Ayer tuvo su mejor sesión de entrenamiento, 11 contra 11, y marcó el gol del año. Habría sido el gol del año en el Mundial si lo hubieran retransmitido, una volea desde 20 metros. Si le hubiera dado a (el portero Egil) Selvik, lo habría matado, pero por suerte entró por el ángulo", dijo el entrenador entre risas.