La explicación de Manuel Adorni sobre el origen de parte de su patrimonio abrió un nuevo frente de cuestionamientos para el gobierno de Javier Milei. En este caso, de los principales actores del mundo cripto. El jefe de Gabinete sostiene que una inversión realizada años atrás en Bitcoin explica buena parte de los recursos que ahora sí detalló en su declaración jurada, pero referentes históricos del ecosistema de criptomonedas en Argentina afirman que nunca lo vieron participar de una comunidad que, por aquellos años, era reducida y altamente interconectada.
Los cruces de datos se producen en medio de las investigaciones y cuestionamientos sobre el patrimonio y los gastos personales del jefe de Gabinete y principal protegido del presidente Milei. Según la versión difundida por Adorni, entre 2013 y 2018 invirtió alrededor de 200.000 dólares en Bitcoin y obtuvo una ganancia cercana a los 300.000 dólares, alcanzando así un patrimonio de aproximadamente medio millón de dólares gracias a la apreciación de la criptomoneda.
Sin embargo, la historia genera escepticismo incluso entre empresarios, desarrolladores y referentes que participaron activamente del crecimiento de Bitcoin en Argentina durante esos años. La principal razón es que la comunidad local era todavía pequeña y cualquier operación de semejante magnitud habría resultado difícil de pasar inadvertida.
El caso adquiere, además, una dimensión política porque Milei decidió sostener públicamente a Adorni pese a los cuestionamientos acumulados durante los últimos meses. La situación se volvió especialmente sensible para una administración que llegó al poder con un discurso centrado en la lucha contra los privilegios de la política y la corrupción estatal.
Pueblo chico, infierno grande
La explicación vinculada a Bitcoin sorprendió a muchos de los pioneros del sector cripto, una comunidad pequeña en la que, en un principio -al menos por sus alias- todos se conocían. Durante la década pasada, cuando las criptomonedas todavía estaban lejos de convertirse en un fenómeno masivo, Buenos Aires era uno de los principales centros de adopción de América Latina.
Los encuentros sobre Bitcoin reunían a pocas decenas de personas y los referentes del sector recuerdan una comunidad reducida, en la que los participantes habituales solían conocerse entre sí. Ricardo Mihura, presidente de la ONG Bitcoin Argentina desde 2016, afirmó que nunca tuvo registro de la participación de Adorni en ese ámbito. "No lo conozco como usuario de Bitcoin y nunca lo vi en un evento de criptomonedas", sostuvo a través de un mensaje de texto en las redes.
Algo similar expresó Nicole Connor, referente de Women in Crypto Argentina. "Nadie lo conocía como un usuario de Bitcoin, ni siquiera remotamente", sostuvo la referente, quien calificó las afirmaciones del funcionario como "incoherentes". Si bien estas declaraciones no constituyen una prueba irrefutable sobre la inexistencia o no de las operaciones relatadas por Adorni, reflejan al menos el grado de incredulidad que generó la explicación entre quienes construyeron el ecosistema local desde sus inicios.
Argentina figura desde hace años entre los países con mayor adopción de criptomonedas del mundo. La inflación crónica, las restricciones cambiarias y la desconfianza en la moneda local impulsaron a miles de personas a buscar refugio en activos digitales. Sin embargo, durante el período en el que Adorni asegura haber realizado la inversión, el mercado era mucho más reducido que el actual y contaba con una infraestructura limitada.
Una operación difícil de no ver
Otro de los cuestionamientos de los referentes de la comunidad cripto apunta a la dimensión económica de la inversión declarada. Adorni sostiene que destinó alrededor de 200.000 dólares a la compra de Bitcoin, una cifra que, según especialistas del sector, representaba una apuesta extraordinariamente elevada para la época. La observación no se limita al riesgo financiero. También alcanza a las condiciones operativas existentes en el mercado argentino de entonces.
Las plataformas de intercambio eran escasas, la liquidez era limitada y los mecanismos para adquirir grandes volúmenes de criptomonedas estaban lejos del desarrollo actual. Veteranos de la industria sostienen que una compra individual de semejante magnitud habría requerido mecanismos complejos y probablemente habría sido conocida por buena parte de la comunidad especializada, según detalla un análisis de Bloomberg Línea sobre la "cripto-esfera".
Sebastián Serrano, fundador de Ripio y uno de los empresarios más reconocidos del sector en América Latina, manifestó abiertamente sus dudas sobre el relato oficial. "No parece ser alguien que entienda de criptomonedas. Pronuncia 'Bitcoin' de manera extraña... ¿Y en eso invirtió los ahorros de toda su vida? A mí me parece muy sospechoso", afirmó durante una charla difundida a través de Instagram. "No se apuestan los ahorros de toda una vida en algo que no se entiende", agregó Serrano.
La observación apunta a una contradicción que varios referentes creen detectar en la versión del funcionario. Mientras Adorni describe una apuesta total por Bitcoin en una etapa temprana del desarrollo del mercado, quienes siguen sus intervenciones públicas no identifican conocimientos profundos sobre el funcionamiento del ecosistema cripto.
Las encuestas vienen mostrando que la corrupción se mantiene entre las principales preocupaciones de la opinión pública. En ese contexto, cada nueva controversia vinculada a funcionarios del círculo presidencial adquiere una relevancia política mayor.
Santiago Siri, uno de los emprendedores tecnológicos más conocidos del ecosistema local, cuestionó la plausibilidad de la operación relatada por Adorni. Durante una entrevista afirmó que "nadie estaba invirtiendo todos sus ahorros en una apuesta a 'todo o nada' por el Bitcoin". En declaraciones a un Iprofesional hace unos días reconoció que "parece que todo esto es una broma".
Hasta el momento, el funcionario no presentó públicamente documentación detallada sobre las operaciones mencionadas ni respondió a los cuestionamientos formulados por referentes del sector. Tampoco hubo explicaciones adicionales por parte del Gobierno Nacional.