La Selección Argentina ya conoce su camino en el Mundial 2026, que se disputará en Estados Unidos, México y Canadá. El equipo de Lionel Scaloni integra el Grupo J junto a Argelia, Austria y Jordania, y parte como favorito para quedarse con el primer puesto.
Sin embargo, el verdadero desafío llegará en la fase eliminatoria. Con el nuevo formato de 48 selecciones, el cuadro se ha vuelto más complejo y potencias como España, Uruguay, Francia, Inglaterra y Brasil aparecen como posibles rivales en la ruta hacia el bicampeonato.
Por qué Argentina y Brasil podrían enfrentarse en semifinales
La gran novedad del sorteo es que Argentina y Brasil quedaron en el mismo lado del cuadro si ambos terminan primeros en sus grupos. La Albiceleste lidera el Grupo J y la Verdeamarela el Grupo C. Si cumplen con los pronósticos y avanzan como punteros, evitarían cruzarse hasta una hipotética semifinal, que sería histórica por la rivalidad y lo que estaría en juego: un lugar en la final.
Para llegar a esa instancia, Argentina debería superar cruces difíciles ante selecciones como Uruguay o España en 16avos de final, mientras que Brasil también tendría un recorrido exigente.
El escenario que trasladaría el clásico a la final
Si alguno de los dos no termina primero en su grupo, el panorama cambia. Por ejemplo, si Argentina es segunda y Brasil gana su grupo, o viceversa, quedarían en sectores opuestos del cuadro y solo podrían encontrarse en la final. Lo mismo ocurriría si ambos avanzan como segundos.
Paradójicamente, terminar primero no aleja el clásico, sino que lo acerca para una fase previa a la definición.
El sueño de un clásico mundialista por el título
Argentina y Brasil rara vez se han enfrentado en instancias decisivas de un Mundial, a pesar de su enorme rivalidad. El Mundial 2026, con su nuevo formato, ofrece una oportunidad única para que millones de fanáticos vean ese cruce tan esperado.
Antes, ambos deberán sortear a rivales de peso como España, Uruguay, Portugal, Francia e Inglaterra, y el sistema de mejores terceros puede alterar cualquier proyección. Por ahora, solo son cálculos, pero si Argentina y Brasil hacen los deberes y terminan líderes, el clásico sudamericano podría ser una semifinal con sabor a final anticipada.