El precio de los combustibles en los surtidores argentinos no bajará en el corto plazo pese al anuncio del acuerdo entre Estados Unidos e Irán para poner fin a la guerra en Medio Oriente y a la baja del valor del petróleo en los últimos días, advierte el sector hidrocarburífero.
La expectativa surgió tras conocerse el principio de acuerdo entre Washington y Teherán, que incluye la reapertura del estrecho de Ormuz, así como el cese de todas las hostilidades entre ambos países.
Frente a este contexto, el precio del barril de petróleo Brent, de referencia en Argentina, acumula una caída del 10% en la última semana, perforando el piso de los 80 dólares por primera vez desde inicios de marzo, días después del estallido de la guerra.
En Argentina, el precio de la nafta subió un 24% desde el inicio del conflicto bélico el 28 de febrero pasado, la mayor cifra entre los países exportadores de petróleo de la región, advirtió un reciente informe del Instituto Argentina Grande.
La cautela del sector petrolero sobre una baja en el precio de la nafta
Por eso, la cuestión es si ahora el precio de los combustibles rebotará a la baja. Sin embargo, tanto los eslabones de la cadena de valor de la nafta como analistas advierten que esta posibilidad no está en el horizonte al corto plazo.
Fuentes de una de las principales petroleras con presencia en Argentina señalaron que lo que se anunció en los últimos días es, en rigor, un preacuerdo y no el acuerdo final. Es decir, lo que ocurre es que este viernes se firmará un acuerdo de paz en Ginebra, Suiza, tras el cual se abrirá un período de 60 días para negociar los términos definitivos que pongan fin permanente a la guerra.
Por lo tanto, señalan las fuentes, las petroleras todavía son precavidas en oficializar una baja de los combustibles, ya que anticipan que si el acuerdo termina sin materializarse, como ha ocurrido en los últimos meses pese a las continuas promesas de Donald Trump, entonces el precio del barril volvería a subir.
Del mismo modo, las petroleras también señalan que no alcanza ni siquiera con la reapertura del estrecho de Ormuz en sí misma, sino que además debe verificarse el volumen concreto de crudo que se volverá a exportar en Medio Oriente luego de la destrucción de infraestructura petrolífera en muchos países de la región.
En este contexto, antes de aplicarse una baja concreta en el precio del Brent, es necesario comprobar en qué nivel se estabilizará el nuevo precio, ya que una diferencia de un 10% podría cambiar fuertemente el escenario, expresan desde las petroleras.
Desde otro sector de la cadena de valor de los surtidores coinciden con este diagnóstico, y anticipan que habrá varios meses de rezago antes de una eventual baja del precio del litro de nafta. "Hay que esperar los valores. Muchos estiman que se estabilizarían recién entre tres y cuatro meses después de finalizada la guerra. Las petroleras dijeron que no iban a aumentar tanto cuando subiera y que ni iban a bajar cuando el petróleo baje para compensar", explicaron a El Destape desde la Federación de Empresarios de Combustibles (FECRA), que representa a las estaciones de servicio.