Inmigrantes y aficionados internacionales representaron el martes a los seguidores de Senegal que se quedaron en casa cuando la selección africana perdió 3-1 ante Francia en su primer partido del Mundial, pues muchos de sus hinchas no pudieron viajar a Estados Unidos.
El seleccionador Pape Thiaw declaró a la prensa que esperaba que los aficionados de Senegal que viven en Estados Unidos se hicieran oír en el estadio de Nueva Jersey, después de que reportes de prensa informaran de que a los aficionados se les habían denegado los visados para asistir al torneo en ese país.
"Estoy en la grada más alta, pero espero que me puedan oír allá abajo en el campo", dijo Jessica Ambres, residente de Brooklyn, que vestía una camiseta de Senegal y portaba la bandera del país, y añadió que sentía una conexión con la diáspora africana como afroamericana.
"Como uno de los países anfitriones de esta competición, resulta un tanto desalentador ver cómo hemos tratado a los ciudadanos del mundo", se lamentó.
El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, intentó calmar las preocupaciones el año pasado después de que el presidente estadounidense Donald Trump lanzara una agresiva campaña de control migratorio en su segundo mandato, mientras el país se preparaba para coorganizar el Mundial más grande de la historia junto con México y Canadá.
"El mundo es bienvenido en Estados Unidos", dijo Infantino en el Congreso de la FIFA de mayo de 2025. "Por supuesto, los jugadores, por supuesto, todos los involucrados, todos nosotros, pero sin duda también todos los aficionados".
Sin embargo, las preocupaciones sobre inmigración han sido un tema recurrente en el mayor evento deportivo del mundo, donde Estados Unidos denegó la entrada a un árbitro somalí y el jefe del equipo iraní criticó duramente la "falta de coordinación" de la FIFA en materia de visados.
Estados Unidos ha suspendido total o parcialmente la emisión de visados de viaje para 39 países, incluidos algunos que participan en la Copa del Mundo: Irán, Haití, Costa de Marfil y Senegal.
En Estados Unidos existen importantes diásporas tanto de haitianos como de iraníes, pero las de origen senegalés y marfileño son relativamente pequeñas.
"Yo conseguí mi boleto, un amigo mío (en Senegal) lo obtuvo por sorteo a través de la FIFA, pero no pudo venir porque no consiguió la visa. Así de grave es la situación", dijo Mahmoud Toure, quien se mudó a Estados Unidos hace 25 años desde Senegal. "Nos oirán por todas partes".
El partido tuvo una importancia adicional para Senegal, que a principios de este año fue despojada, de manera controvertida, de su título de la Copa Africana de Naciones, que fue otorgado a Marruecos.
"Los jugadores merecen que su afición esté ahí para apoyarlos", dijo Ranmalee Dias, quien creció en Japón pero vive en Manhattan y comenzó a apoyar a Senegal hace ocho años. "Por suerte, tenemos un pequeño Senegal en Nueva York", agregó.
Senegal jugará contra Noruega el lunes en el estadio de Nueva Jersey.
Con información de Reuters