Miles de hinchas de Escocia que llegaron a la ciudad estadounidense de Boston para la Copa Mundial de fútbol se tomaron el domingo un descanso para centrar su atención en otro deporte: el béisbol.
La Tartan Army, el grupo de aficionados viajeros de Escocia, marchó por la ciudad al son de más de una docena de gaitas hasta Fenway Park, sede del equipo de béisbol Boston Red Sox, un día después de ver a su selección ganar su primer partido en un Mundial desde 1990 con una victoria por 1-0 sobre Haití.
Los aficionados escoceses deleitaron a los seguidores de los Red Sox, tanto fuera como dentro del estadio —donde los Red Sox recibían a los Texas Rangers—, con sus típicas interpretaciones a pleno pulmón de canciones como "Flower of Scotland" ("Flor de Escocia"), utilizada como himno por la selección nacional.
Escocia jugará ahora contra Marruecos en Boston el viernes en su segundo partido del Grupo C, antes de viajar a Miami para enfrentarse a Brasil el 24 de junio.