Habló una testigo clave del caso Agostina: apuntó contra la dueña del Ford Ka y Barrelier
Una testigo clave declaró ante el fiscal Raúl Garzón y apuntó contra Soledad Andreani, dueña del Ford Ka, y Barrelier en el caso Agostina. La mujer trabajó en el bar 'Wachitas' y detalló actividades ilegales.
La testigo clave que declaró este miércoles ante el fiscal Raúl Garzón aseguró en diálogo con TN que Soledad Andreani “está mintiendo, porque ella decía que no sabía con quién se había metido”, señaló sobre el testimonio que la imputada dio acerca de Barrelier. “Sí sabía, porque ahí había prostitución”, denunció.
Carla, que usa un nombre ficticio para proteger su identidad, trabajó en el bar “Wachitas” desde 2020 hasta 2023 y detalló que Andreani “se dedicaba a la cobranza de las bebidas y la venta de droga. Vendía cocaína y pastillas de Clonazepam y Alplax”, y que muchas de las trabajadoras sexuales “eran menores”, aunque se dedicaban a esto “por consentimiento”.
En cuanto a Barrelier, la testigo aseguró que él “buscaba trabajadoras sexuales, se puede ver y comprobar con el caso de la chica de 2025”.
El rol de Soledad en el bar “Wachitas”
La joven asegura que decidió contar la realidad sobre la exnovia de Barrelier porque le “pareció mal” saber que estaba “mintiendo”.
“Cuando pasó lo de Agostina, yo nunca imaginé que quien estaba atrás de todo esto era Soledad. Cuando habló para el Canal Doce, sin verle la cara, al escuchar su voz, yo me di cuenta al instante de que era ella y me pareció mal porque estaba mintiendo, ella no es como cuenta ahí, que era una mujer excelente, hecha y derecha. Tiene errores y fallas como todos”, relató.
También desmintió que Andreani haya sido engañada por Barrelier. “Ella decía que no sabía con quién se había metido. Sí sabés dónde te metiste porque vos venís de ese ambiente, porque ahí se hacía prostitución con consentimiento, venta de droga, te drogaban y demás”, remarcó Carla.
De acuerdo con su testimonio, la imputada “siempre trabajó” en el bar “Wachitas”, incluso, hasta el momento de la clausura, y que se “hacía la dueña” porque les “pagaba a los proveedores y a las bandas”. Además, Andreani contactaba a la gente que frecuentaba el sitio para los encuentros sexuales. “Ella sí sabe quiénes son las personas porque ella los llamaba”, señaló la testigo.
En tanto, Carla aseveró que no puede identificar a ninguno de los hombres que pagaron por un encuentro con ella porque no estaba del todo consciente en el momento. “Yo lo hacía drogada, porque nadie va a querer acostarse con una persona que no le gusta. A lo mejor, he estado con Barrelier, con Fassetta, pero la gente con la que trabajábamos era toda de buena posición, iban todos de traje, camisa, zapatos de vestir”, relató.
Tampoco puede confirmar si vio a Barrelier, a Agostina o a Melisa en el bar “Wachitas”, aunque sí reconoció que la foto donde aparecen la adolescente y su madre sí fue tomada dentro de ese lugar.
Carla dejó de trabajar en el bar cuando tuvo un altercado con Soledad Andreani. “Yo tenía que verme con una persona de mucha plata, a quien tenía que meterle una droga en su vaso y hacerle un servicio que yo no hacía. Yo me dedicaba al servicio barato porque a mí no me gustaba hacer esas cosas”, contó.
Mientras esperaba al cliente, Soledad le ofreció una bebida y alrededor de 15 minutos después, Carla comenzó a sentirse mal. “Nunca imaginé que iba a poner las gotas en mi vaso y me iba a drogar”, contó. La joven logró huir a casa de un amigo, pero al llegar, cayó del taxi: las piernas no le respondían. “Yo digo que, a lo mejor, me drogó para hacerme desaparecer o para que todos abusaran de mí”, expresó.