“No es posible que se lo haya tragado la tierra”, dice Daniela, vecina de Corrientes, y resume en una frase el sentimiento que atraviesa a gran parte de la provincia a horas del comienzo del juicio por la desaparición de Loan Danilo Peña.
Con la ciudad más calma, atravesada por el feriado nacional del 15 de junio, cada vecino aporta su mirada. “Ojalá que paguen los que tengan que pagar”, pide Mario, recolector de residuos, mientras termina su recorrido habitual por la Costanera General San Martín.
Pero no todos se quedan solo con ese pedido. Esteban, otro correntino, va más allá: “Para mí lo entregaron. Acá es una provincia muy pobre y puede que lo hayan entregado”, dice y pone en palabras una sospecha que circula con fuerza desde el inicio de la investigación.
Entre los vendedores ambulantes también aparecen miradas parecidas. Tamara y Juan, pareja y vendedores en la zona, coinciden: “Para mí está relacionado a la trata de personas”.
El testimonio más crudo llega de Daniela, que mezcla angustia, enojo y desconfianza: “Dos años que ese nene no sabe lo que es estar en su casa con su mamá y su papá... Si es que está. Si está en algún lado y la está pasando mal, ojalá que no esté, es horrible lo que digo, pero uno piensa por la criatura”.
En un tono similar, agrega: “Acá está todo manejado por la política... está todo tan abierto, es tan colador. Las fronteras las pasás caminando. A dos años no puede ser que no se sepa nada de esa criatura”.
Daniela asegura que ya había escuchado casos similares y describe prácticas que, según ella, ocurren en distintos puntos del país: “En el interior regalan criaturas para darles a papás que no pueden tener hijos. Es muy común, se sabe y no hay control. ¿Por qué se lo llevaron a Loan? ¿Cómo fue? Eso no tenemos idea”.
Carla, otra vecina que camina por la Costanera correntina, pone el foco en el impacto emocional: “Ayer vi una nota a la mamá… me hizo sentir triste por todo lo que vive. Creo que fue trata de personas, otro motivo no creo”.
Norma, que camina por la zona junto a una amiga, aporta un relato inquietante sobre un hecho ocurrido años atrás: “Mi hija estaba embarazada y se le acercó un auto, un Toyota Corolla, y le preguntaron si quería entregar a la criatura. Salió corriendo. Acá desaparecen nenes como si nada”, denuncia. También pide por la aparición del nene: “Ojalá aparezca y se sepa la verdad”.
A horas del inicio del juicio, que comenzará este martes a las 9 en el Escuadrón 48 de Gendarmería Nacional, el caso sigue presente en la calle. Desde mañana también se verá si alguno de los 17 acusados rompe el silencio. Mientras tanto, la incógnita persiste: nadie sabe qué pasó con Loan.