Este martes se definiría el nuevo valor del boleto del transporte urbano de pasajeros en San Miguel de Tucumán. El presidente del órgano municipal, Fernando Arturo Juri, había anticipado que se manejan montos de entre $1.600 y $1.700, lo que implicaría una suba de hasta el 36% respecto al precio actual de $1.250.
La actualización responde al período inflacionario registrado desde octubre o noviembre, cuando se aplicó la última suba. Sin embargo, la propuesta oficial estaría por debajo de lo solicitado por la Asociación de Empresarios del Transporte Automotor de Tucumán (Aetat), que en abril presentó un estudio que estimaba un valor cercano a los $2.400 para cubrir costos.
En el oficialismo se intentó tratar el tema la semana pasada, pero el bloque del Partido Justicialista (PJ) no logró reunir los votos necesarios. Según fuentes consultadas, ahora estarían dadas las condiciones para enviar la ordenanza sancionada al Departamento Ejecutivo Municipal (DEM), aunque algunos ediles ya adelantaron su rechazo a cualquier aumento.
Durante la cuarta audiencia pública por la reforma del Código de Planeamiento Urbano (CPU) para la capital tucumana, Juri confirmó que el boleto formará parte del temario de la próxima sesión: “En principio, tendríamos sesión la semana que viene. Entre los temas que vamos a tratar estaría este, el del incremento tarifario”. El análisis, dijo, incluyó el estudio de “todas las variables”.
La comisión a cargo de Franco se reunió con representantes de la Aetat y de la Unión Tranviarios del Automotor (UTA), y también recibió al secretario de Movilidad Urbana de la Capital, Carlos Arnedo. Estas instancias de diálogo forman parte del proceso técnico y político previo a la emisión del dictamen.