La relación entre el PRO y La Libertad Avanza atraviesa uno de sus momentos más tensos. Aunque ambas fuerzas compartieron votaciones y coincidencias parlamentarias desde la llegada de Javier Milei a la Casa Rosada, el caso que involucra a Manuel Adorni abrió una nueva etapa de diferenciación política.
Desde el partido fundado por Mauricio Macri cuestionaron el sostén que el Presidente le brinda al jefe de Gabinete y advirtieron que acompañar el proceso de transformación del país no implica respaldar sin objeciones cada decisión del oficialismo.
"Tenemos el escándalo en el que terminó la designación de Adorni como jefe de Gabinete, una situación que fue advertida por Mauricio el mismo día de su designación. Perdimos demasiado tiempo para comprobar que lo que había sido anunciado finalmente sucedió", sostuvo el secretario general del partido, Fernando de Andreis, a través de sus redes sociales.
"El cambio necesita coherencia y ejemplaridad", es el mensaje que el PRO busca instalar puertas adentro y hacia la opinión pública. En ese marco, referentes del espacio remarcaron que defender las reformas impulsadas por el Gobierno no significa justificar conductas o situaciones que, a su entender, deben ser explicadas.
La figura de Adorni quedó en el centro de la escena política tras la controversia generada por su situación patrimonial. Mientras Milei ratificó públicamente su respaldo, el macrismo eligió tomar distancia y reforzar una idea: el verdadero compromiso con el cambio también implica señalar errores y exigir responsabilidades.
La estrategia del PRO no solo apunta al presente. También busca proyectarse hacia el escenario electoral de 2027. Dirigentes del espacio sostienen que fueron protagonistas del proceso de transformación iniciado años atrás y que cuentan con experiencia de gestión para garantizar su continuidad.
En ese contexto, el partido intenta ocupar un lugar incómodo para el oficialismo: el de aliado crítico. Acompañar aquellas medidas con las que coincide, pero marcar límites cuando considera que se afectan principios como la transparencia o la responsabilidad institucional.
Así, la crisis política alrededor de Adorni terminó convirtiéndose en una oportunidad para que el PRO redefina su perfil frente a La Libertad Avanza y envíe un mensaje tanto al Gobierno como a sus votantes: apoyar el cambio, aseguran, no implica renunciar a la capacidad de cuestionar.
Moción de censura contra Adorni: el Gobierno confía en frenarla, pero los dialoguistas toman distancia
Pese a que en el Gobierno aseguran que cuentan con los apoyos necesarios para desactivar los intentos de la oposición por aplicar una moción de censura, los sectores dialoguistas no descartan la posibilidad de habilitar el debate por la interpelación.
En Casa Rosada garantizan que los sectores socios acompañarán al Poder Ejecutivo en la intención de desarticular la voluntad del Partido Justicialista (PJ) que busca convocar a una sesión única para eventualmente tratar la remoción del funcionario en el Senado y el pedido de sesión para el martes 23 de junio con intención de debatir en Diputados los seis pedidos de interpelación.
"Tenemos los votos para evitar la moción. Además, el proceso es muy enroscado", sostuvo un integrante de la mesa política a la agencia Noticias Argentinas. "No hay posibilidad", coincidió otra voz del reducido círculo.