El Real Madrid sacudió el mercado de pases al anunciar el fichaje estrella del portugués Bernardo Silva, quien llega libre tras su ciclo en el Manchester City. El centrocampista de 31 años firmó por dos temporadas, hasta junio de 2028.
La llegada de Silva, figura del Mundial, se enmarca en la reestructuración impulsada por Florentino Pérez tras su reelección. Se reencontrará con Kylian Mbappé, con quien ganó la Ligue 1 en 2017, y se suma a un proyecto que ya incluye a José Mourinho como DT y a Marc Cucurella.
Además, el club acelera por Ibrahima Konaté y Denzel Dumfries, con acuerdos casi cerrados. Sin embargo, la gran obsesión es Julián Álvarez. El Real Madrid ofreció 150 millones de euros al Atlético de Madrid, pero recibió un rotundo 'no'.
Enrique Cerezo confirmó la oferta y fue tajante: “Sí, llegó la oferta del Real Madrid y ya saben lo que se le dijo. Julián es jugador del Atlético de Madrid. El que lo quiera, que venga y vea el contrato; si le interesa, se lo llevará”. La cláusula de rescisión es de 500 millones de euros.
Cerezo, visiblemente cansado de las especulaciones, advirtió que no negociarán una rebaja. Mientras, el Barcelona también suena como posible destino para el ex River. El Atlético blindará a su jugador franquicia ante los ataques del clásico rival.