La Cancillería argentina informó que Bolivia deportó a un grupo de ciudadanos argentinos que intentaban ingresar al país para participar en una autodenominada "Misión Internacional Humanitaria de Derechos Humanos". La delegación incluía al diputado nacional Juan Marino y a la legisladora porteña Vanina Biasi.
Según el comunicado oficial, las autoridades bolivianas detectaron "inconsistencias entre las condiciones declaradas para el ingreso al país y las actividades anunciadas públicamente por la delegación", así como incumplimientos de requisitos migratorios. En ejercicio de su soberanía, decidieron no admitir el ingreso del grupo, que ya se encuentra de regreso a Argentina.
La crisis en Bolivia, que lleva más de un mes y medio, incluye protestas de la Central Obrera Boliviana, mineros, maestros y seguidores de Evo Morales, exigiendo la renuncia del presidente Rodrigo Paz. Esto ha provocado desabastecimiento de combustible y productos básicos en La Paz.
La Embajada argentina activó la asistencia consular para los afectados. Por su parte, el diario El Deber de La Paz señaló que el grupo estaba compuesto por al menos 18 personas, en su mayoría activistas afines al kirchnerismo.