El Ministerio de Obras Públicas, bajo la conducción de Marcelo Nazur, dio a conocer los nuevos y actualizados modelos de renders que definen la fisionomía de la Nueva Terminal de Ómnibus de Tucumán, un proyecto que busca saldar una deuda histórica con la infraestructura provincial.
A través de estas imágenes digitales, el Gobierno exhibió una propuesta estética de vanguardia que integra funcionalidad y modernidad, apostando por un desarrollo urbano de calidad para todos los tucumanos. Esta transformación, impulsada por la gestión del gobernador Osvaldo Jaldo, contempla no solo la renovación estructural de un edificio con 35 años de antigüedad, sino la creación de un ecosistema que combine el servicio de transporte de última generación con un centro comercial renovado de estándares internacionales.
Desde la cartera ministerial se destacó que “el proyecto de modernización integral le cambiará definitivamente la cara a la terminal”, asegurando que las intervenciones no se limitarán a lo cosmético. Según lo detallado en la información oficial, “las obras contemplan una fachada totalmente de vanguardia, la creación de un nuevo paseo comercial y la refacción absoluta de los andenes, mejorando la estética y la funcionalidad tanto en el interior como en el exterior del predio”.
Esta visión de modernización coincide con los planes de la concesionaria Ingeco S.A. UTE, liderada por Marcelo Katz, quien busca potenciar la particularidad arquitectónica de un edificio que calificó como único en el país por albergar un shopping y una terminal en un mismo espacio solidario. Al respecto, el empresario señaló que el objetivo es modernizar el sector comercial para que sea “un verdadero paseo para los tucumanos, no solo a los que viajan en colectivo, sino a los que vengan a tomar un café o a comer o a traer a los chicos a los juegos”, convirtiéndolo en un destino de esparcimiento para toda la comunidad.
Uno de los pilares de los nuevos diseños presentados por el Ministerio de Obras Públicas es la mejora sustancial en la experiencia del usuario. El documento ministerial resalta que, “pensando en el confort y el orden de los pasajeros, se construirá una innovadora zona de preembarque exclusiva para los viajes de media y larga distancia, elevando la calidad del servicio a los más altos estándares”.
Esta innovación técnica responde a una de las demandas más urgentes: el fin de las esperas a la intemperie. La concesionaria detalló que el proyecto incluye “la construcción de una sala de espera para pasajeros climatizada, a diferencia de lo que, tal como sucede hoy, donde el lugar de espera para la gente que va a tomar un colectivo no está climatizada y a veces tenemos días de temperaturas extremas”. Para lograrlo, se cerrará el espacio de andenes para que sea de uso exclusivo de los viajeros, lo que Katz define como un “cambio radical a la fisionomía de la estación terminal”.
El Gobierno fue enfático al señalar que "impulsamos grandes proyectos que apuestan al desarrollo urbano y a un transporte público de calidad". Para concretar este ambicioso diseño, “con una inversión estratégica de 11,2 millones de dólares, la nueva concesionaria transformará por completo este emblemático edificio en un plazo de 40 meses de ejecución”.
El compromiso financiero, que la concesionaria precisa en 11.270.000 de dólares, sostiene un horizonte de inversión de 20 años de concesión. Mientras se avanza con la aprobación de los planos definitivos que reflejan los renders actuales, la administración ya inició tareas urgentes de mantenimiento en baños y pintura, asegurando que la transición operativa se realiza de manera armoniosa con el personal con experiencia que ya desempeñaba funciones en el edificio.