A tres meses y medio de las elecciones en Brasil, un escándalo de corrupción amenaza al gobierno de Lula
Un escándalo de corrupción salpica al senador Jaques Wagner, aliado de Lula, a tres meses y medio de las elecciones en Brasil. Wagner es investigado por recibir sobornos del Banco Master. El caso amenaza con cambiar el escenario electoral, donde Lula lidera por leve ventaja.
A tres meses y medio de las elecciones en Brasil, un escándalo de corrupción amenaza al gobierno de Lula
Un oscuro escándalo de corrupción sacude a un aliado político clave del presidente brasileño Luiz Lula da Silva a solo tres meses y medio de las elecciones generales en las que buscará su reelección por otros cuatro años.
El senador Jaques Wagner, líder del gobierno en el Senado, está en el centro de una investigación por un esquema ilegal vinculado al proceso de liquidación del Banco Master. El también exministro de Defensa y exjefe de la Casa Civil durante la presidencia de Dilma Rousseff está acusado de recibir “ventajas económicas indebidas” para favorecer a esa entidad bancaria. Según la denuncia, habría recibido dinero, un departamento y dádivas como el uso de aviones privados. El monto que investiga la justicia en concepto de pagos irregulares supera el millón de dólares.
“Aunque Lula no esté directamente involucrado en el escándalo, Wagner es el líder de su gobierno y un hombre de confianza estratégica, además de ser candidato al Senado por Bahía”, dijo a TN el analista brasileño Marco Teixeira, de la Fundación Getulio Vargas. Wagner fue además gobernador de ese populoso estado del nordeste del país.
El impacto del caso en la campaña
Los asesores de Lula buscan ahora minimizar la denuncia cuando el foco de este escándalo estaba puesto en su principal rival, el candidato de la derecha Flavio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, por sus supuestos vínculos con el dueño del banco denunciado, Daniel Vorcaro. En un audio revelado por la prensa local en las últimas semanas se escucha al postulante presidencial de la derecha brasileña solicitarle dinero a Vorcaro para financiar una película biográfica sobre su padre, hoy encarcelado y condenado a 11 años de prisión por golpismo. Vorcaro se encuentra en prisión desde marzo.
El Banco Master fue liquidado por insolvencia en noviembre pasado. Se estima que presentaba deudas por más de 7000 millones de dólares a unos 800.000 inversores (reembolsados por el fondo de garantías). El audio tuvo un fuerte impacto en la campaña de Bolsonaro. De hecho, el escándalo frenó su fuerte repunte en los sondeos. En los últimos meses, el candidato conservador había recortado una desventaja de hasta 10 puntos con Lula y se había colocado en un empate técnico.
Sin embargo, este escándalo volvió a poner a Lula en primer lugar, con una leve ventaja de hasta cuatro puntos, según Datafolha. Pero todo podría cambiar con el caso Wagner. La causa tuvo un fuerte giro este jueves cuando la policía realizó 18 allanamientos en tres estados de Brasil. Wagner es uno de los objetivos, según fuentes policiales. El legislador, de 75 años, está acusado de defender los intereses del Banco Master en el Senado. Según la investigación, tramitó una enmienda constitucional -que finalmente no prosperó- para aumentar el límite del fondo de garantía del sistema bancario brasileño con el fin de salvar a la entidad de la quiebra. En concreto se lo investiga por corrupción pasiva, corrupción activa y lavado de dinero.
Para Teixeira, el gobierno “perdió su oportunidad. Pudieron haber destituido a Wagner del liderazgo del Senado mucho antes, cuando orquestó de forma deficiente la (rechazada) nominación del Abogado General de la Unión Jorge Messias al Supremo Tribunal Federal”. “Wagner convenció al gobierno de que podían enviar la nominación al Senado y que Messias sería aprobado. Fue un fracaso político y una clara muestra de la incapacidad de Wagner para expresarse con claridad, lo que significó que no podía continuar como líder del gobierno”, indicó. Teixeira dijo que “el gobierno está pagando ahora un precio más alto por el escándalo, por no haber actuado a tiempo y no haberlo sustituido”.
Según el analista, este escándalo ahora “le da munición al propio Flávio Bolsonaro” que “ahora intenta volver a poner en tela de juicio el problema de la corrupción en el gobierno y en el propio PT”. Además, Bolsonaro “pasó al ataque y está intentando revivir” su campaña con propuestas de seguridad pública radicales. En ese escenario, el candidato de derecha presentó este jueves su plan “Brasil sin Miedo” que incluye conformar un “paredón” militar en la frontera, castración química para violadores y unidades penitenciarias inspiradas en el modelo del salvadoreño Nayib Bukele.
A tres meses y medio de las elecciones, la campaña está abierta. “Nadie sabe qué deparará el futuro. Así, el caso Vorcaro es una caja de sorpresas, un enigma que, cada vez que se remueve, afecta a alguien. Y este es un caso típico en el que no tiene afiliación ideológica. Puede derrotar a cualquier líder político importante de cualquiera de los dos bandos en la contienda presidencial”, concluyó Teixeira.
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